Notas de Divulgación Científica Número 3 Volumen 2

Propuesta del marco de gobernanza del sistema MRV en Guatemala para el sector bosques y otros usos de la tierra

Acceso Libre | Nota Revisada por Pares

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Gabriela Fuentes1 y Edwin Castellanos2

1Investigadora Centro de Estudios Ambientales y de Biodiversidad, Universidad del Valle de Guatemala [email protected]

2Co-Director Centro de Estudios Ambientales y de Biodiversidad, Universidad del Valle de Guatemala

*Fotografías: Diego Incer-CEAB 2017

Cita:  Fuentes, G. y Castellanos, E. Propuesta del marco de gobernanza del sistema MRV en Guatemala para el sector bosques y otros usos de la tierra. Revista Yu’am 2(3): 55-69 pp.
Recibido:  15/6/2017
Aceptado: 17/8/2017
Publicado: 1/9/2017

Antecedentes

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) fue firmada en 1992, con el propósito de estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático.  Las partes firmantes, 197 países del mundo, se reúnen anualmente en las Conferencias de las Partes (COP) para definir los mecanismos para reducir las emisiones de estos gases.  En la COP 15, celebrada en Copenhague, se establece que los países no desarrollados podrán ayudar a la mitigación de GEI específicamente en el sector de bosques y otros usos de la tierra, para lo cual se crea el mecanismo REDD+ que significa “Reducción de Emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la Deforestación y Degradación de los bosques, la conservación y el incremento de las capturas de CO2.” Este mecanismo busca reconocer y proveer incentivos monetarios a los países en vías de desarrollo para que implementen cinco posibles medidas[1]:

  1. Reducción de la deforestación;
  2. Reducción de la degradación;
  3. Conservación de las reservas forestales de carbono;
  4. Gestión sostenible de los bosques;
  5. Incremento de las reservas forestales de carbono.

Las tres últimas medidas se pueden clasificar bajo el único concepto de incremento de reservas de carbono, por lo que en el marco de REDD+ un país puede implementar actividades que aporten a la reducción de emisiones por deforestación, la reducción de emisiones por degradación y/o el incremento de reservas o sumideros de carbono.

Cada país que desee implementar el mecanismo REDD+ debe generar una 1) Estrategia Nacional, una 2) Línea de Base o Nivel de Referencia, un 3) Sistema Nacional de Monitoreo Forestal y un 4) Sistema de Información de Salvaguardas. La Estrategia debe establecer claramente las actividades que se estarán llevando a cabo para reducir la deforestación y la degradación, así como para incrementar los sumideros de carbono. Asimismo, deberá poderse calcular la reducción de emisiones en toneladas de CO2 por actividad implementada en un período de tiempo establecido.

Para lograr este cálculo es necesario conocer el contenido de carbono almacenado en los bosques del país en un período histórico reciente, en el presente previo al inicio de la intervención, y en una proyección tendencial a futuro; esto es lo que se conoce como Línea de Base o Nivel de Referencia. Por su parte, el Sistema Nacional de Monitoreo Forestal, conocido también como Sistema de Medición, Reporte y Verificación (MRV)[2] para el sector UTCUTS[3], deberá permitir comparar contra la línea base las reducciones de emisiones y de esta forma demostrar ante la CMNUCC la veracidad de las mismas, así como el origen de cada reducción, de acuerdo con lo establecido en la COP 16 en Cancún. Por último, el Sistema de Información de Salvaguardas[4][5], permitirá monitorear el cumplimiento y respeto de las salvaguardas antes, durante y después de la implementación de las actividades REDD+.

Guatemala está utilizando el proyecto que se tiene actualmente comprometido con el Forest Carbon Partnership Facility (FCPF) del Banco Mundial, como guía para la construcción de la Estrategia Nacional REDD+ y los otros tres componentes mencionados, incluyendo el Sistema MRV. En el marco metodológico del FCPF[6], a manera de resaltar el relación directa y dependiente que hay entre las reducciones de carbono y el respeto de las salvaguardas, se incluye dentro del Sistema MRV no solo la parte de reducción de emisiones de CO2, sino también el monitoreo de las salvaguardas y otras variables no carbono.

Es por esto que el Sistema MRV de Guatemala está contemplando no solo evidenciar la reducción de emisiones de CO2, sino también proporcionar información sobre la forma en que se están abordando y respetando las siete salvaguardas definidas por la CMNUCC en la COP16. Las siete salvaguardas tienen su origen en el reconocimiento de que la implementación de REDD+ puede representar riesgos ambientales y sociales significativos; por tanto representan medidas que permiten minimizar o mitigar los posibles impactos adversos asociados a las actividades REDD+. Las salvaguardas cubren varios temas, incluidos la gobernanza forestal, el respeto de los derechos de comunidades locales y pueblos indígenas, la protección de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, y la sostenibilidad e integridad de las emisiones[7] (ver Cuadro 3).

La construcción del Sistema MRV en Guatemala es crucial para la adopción de REDD+ en el país, y para hacerlo operativo es importante definir su marco de gobernanza.

Es por esto, que el Centro de Estudios Ambientales y de Biodiversidad de la Universidad del Valle de Guatemala (CEAB-UVG), ha dado acompañamiento desde 2015 al Gobierno de Guatemala a través del Grupo de Coordinación Interinstitucional (GCI)[8] en el desarrollo de los componentes institucional, operativo y financiero del marco de gobernanza, tanto para la medición de las emisiones de CO2, como para el monitoreo de las salvaguardas o variables no carbono[9]. El proceso de construcción de este marco de gobernanza es descrito en el presente artículo.

Metodología

 Para la construcción de la propuesta del marco de gobernanza del Sistema MRV para Guatemala se partió del análisis de las capacidades y plataformas actuales de las instituciones nacionales, así como de la información disponible. Se entiende que el Sistema MRV será dinámico y que sus alcances irán aumentando a medida que dichas capacidades vayan siendo fortalecidas y que los recursos financieros estén accesibles[10].

Se definieron los esquemas institucionales para identificar a las instituciones que deberán estar a cargo de implementar cada componente del MRV y las relaciones que deben existir entre las mismas. Estos esquemas hacen referencia al marco legal existente, con el objetivo de ubicar al Sistema MRV de acuerdo a la legislación nacional.

Se partió de estos esquemas generales para iniciar con la construcción del marco de gobernanza de la medición técnica de emisiones de CO2, tema que estaba ya avanzado debido a la sólida gobernanza del sector forestal del país. Para esto se trabajó con el Grupo Interinstitucional de Monitoreo de Bosques y Uso de la Tierra (GIMBUT), integrado por las cuatro instituciones de gobierno que conforman el GCI y dos instituciones de la academia, UVG y Universidad Rafael Landívar (URL). En conjunto con los representantes de las oficinas de sistemas de información forestal de las instituciones del GCI se definieron los siguientes temas:

  • Actividades REDD+ que el país abordará como parte de su Estrategia Nacional.[11]
  • Definición de las fuentes de emisión o remoción de GEI.[12]
  • Actividades de monitoreo para la medición de estas emisiones o remociones.
  • Frecuencia de generación.
  • Frecuencia de reporte a la CMNUCC.

De acuerdo a la competencia temática de cada institución, se trabajó la distribución de responsabilidades que corresponde a la parte operativa, a manera de que cada institución del GCI tomara a nivel nacional el liderazgo del monitoreo de ciertas actividades. Esto se hizo a través de una serie de reuniones y talleres grupales, así como visitas uno a uno con los representantes de cada institución.

Posteriormente, se hicieron visitas a cada institución del GCI para identificar preliminarmente las oficinas dentro de cada institución que deberán aportar con datos, análisis de datos o sistematización de la información del monitoreo. Esto con el propósito de realizar un análisis de los requerimientos financieros de las instituciones para poder llevar a cabo periódicamente este monitoreo.

Por último, se construyó el marco de gobernanza del monitoreo de las salvaguardas o variables no carbono. Este tema fue más complicado de trabajar por ser nuevo en el país y no contarse con una plataforma interinstitucional con experiencia en el manejo de la temática. El ejercicio realizado representa el primer esfuerzo a nivel nacional por identificar las variables no carbono que ya están siendo medidas por las diferentes oficinas de las instituciones del GCI, aunque no necesariamente bajo el contexto de REDD+. Para recopilar esta información, se realizaron visitas a diferentes oficinas del GCI, aunque éstas no estuvieran relacionadas con el tema REDD+, para conocer el trabajo que realizan. La información recopilada fue trasladada a un lenguaje de variables o indicadores de carácter socioeconómico y biológico, que permitan monitorear el cumplimiento de las salvaguardas.

Luego se tomó como referencia el documento borrador del Enfoque Nacional de Salvaguardas 2015[13], construido por los diversos actores y sectores vinculados con REDD+ en el país, y que define de manera preliminar cómo se abordarán y respetarán las salvaguardas en el marco de la Estrategia Nacional REDD+. De aquí se extrajeron veinte indicadores de progreso generales que permiten monitorear el cumplimiento de las siete salvaguardas. Con base en estos indicadores de progreso por salvaguarda, se categorizaron las variables no carbono identificadas como resultado de las visitas realizadas. A la par de cada variable no carbono se anotó la oficina responsable de medir esa variable. Esto con el fin de dejar definido el tema de gobernanza en la medición de estas variables no carbono, es decir hacer referencia a la distribución de responsabilidades por oficina por institución de acuerdo a su competencia temática, según lo establecido en la Estrategia Nacional REDD+. El producto final es una matriz con esta información de manera estructurada.

Propuesta del Marco de Gobernanza para el Sistema MRV

En cuanto al aspecto institucional de la propuesta de gobernanza del Sistema MRV, se considera que el mismo sea conformado como un sistema colaborativo inter-institucional que mantendrá estrecha coordinación con los diversos actores interesados en las medidas REDD+. Se plantean tres niveles de estructura organizativa institucional (Figura 1), los cuales reflejan la estructura existente del programa de monitoreo de la cobertura forestal, la cual ha producido resultados positivos hasta la fecha.

Figura 1. Propuesta de estructura organizativa del Sistema MRV en Guatemala.

En la Figura 2 se desglosan las tres fases del MRV: Medición, Reporte y Verificación. En cuanto a la medición, el esquema separa claramente los tipos de monitoreo que se realizarán, el técnico de emisiones y el del cumplimiento de las variables no carbono. Para ambos casos se plantea que las instituciones de gobierno que conforman el GCI sean apoyadas por las comunidades para la generación de la información, por lo cual aparece este recuadro en la base del esquema.

Figura 2. Desglose de los tipos de monitoreo considerados en el MRV

El Cuadro 1 muestra la definición de actividades REDD+ que Guatemala decidió abordar; la definición de las fuentes de emisión o remoción de CO2, y las actividades de monitoreo planteadas para su medición; la frecuencia con la que las instituciones son capaces de generar esta información; y la frecuencia con la que la CMNUCC solicita el reporte de los resultados.

Cuadro 1. Definición de actividades propuestas de monitoreo para la Estrategia Nacional REDD+.

En relación al aspecto operativo de la propuesta, de acuerdo a la competencia temática de cada institución, el Cuadro 2 presenta la distribución de responsabilidades entre las cuatro instituciones del GCI en el monitoreo técnico de emisiones de CO2.

Cuadro 2. Propuesta de distribución de responsabilidades en la medición técnica de emisiones de CO2, de acuerdo a la competencia temática institucional.

En cuanto al marco de gobernanza del monitoreo de las variables no carbono, Guatemala decidió que éste se construirá sobre sistemas existentes a nivel nacional, en donde cada institución del GCI será responsable de realizar el monitoreo de las variables que ya ha venido midiendo, aunque no lo haga actualmente bajo el contexto de REDD+.

El Cuadro 3 presenta un ejemplo de algunas de las variables no carbono que ya están siendo medidas por las diferentes oficinas de las instituciones del GCI, que pueden ser utilizadas para monitorear el cumplimiento de las salvaguardas. Estas variables se encuentran clasificadas de acuerdo a un indicador de progreso por salvaguarda, todos definidos en el Enfoque Nacional de Salvaguardas (seleccionados como ejemplo para efectos de esta publicación, puesto que en total son 20 indicadores). A la par de cada variable se encuentra la oficina responsable de su monitoreo.

El listado completo de variables no carbono que se tiene actualmente aún tiene que ser priorizado en conjunto con las instituciones del GCI, a manera de que el sistema de información de salvaguardas del país inicie con las variables más importantes y conforme la capacidad de sistematizar y reportar los resultados de la medición de estas variables se incremente, se irán adicionando más variables.

Cuadro 3. Ejemplo de variables no carbono que se miden actualmente y que podrían ser parte del sistema de medición de salvaguardas.

Conclusiones y seguimiento necesario

El trabajo presentado es una propuesta construida por la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), en acompañamiento a las instituciones de gobierno que conforman el GCI y el GIMBUT. La parte del monitoreo técnico de emisiones de carbono ya fue revisada por el equipo técnico de las instituciones del GCI. Sin embargo, el siguiente paso es presentar la propuesta ante las autoridades del GCI a nivel político para que ésta sea reconocida como oficial.

En el caso del monitoreo de las variables no carbono, el siguiente paso será priorizar las variables con las instituciones del GCI, en conjunto con la Comisión Nacional de Salvaguardas REDD+, en donde participan actores relevantes que podrían ser afectados o beneficiados por el tema REDD+, incluyendo representantes de pueblos indígenas. Posterior a la priorización y validación de la matriz de variables no carbono, la propuesta deberá pasar por la aprobación del GCI en el nivel político.

Este trabajo representa el primer esfuerzo a nivel nacional por definir el sistema de medición de las reducciones de emisiones de GEI, así como el del cumplimiento y respeto de las salvaguardas en la implementación del mecanismo REDD+ en Guatemala. Por lo tanto, sienta las bases para el desarrollo de la gobernanza del país alrededor de este tema. En el caso específico de las variables no carbono representa un aporte para definir el alcance y objeto de las salvaguardas de acuerdo al contexto nacional de Guatemala, ya que especifica los aspectos no relacionados con el carbono que el país está priorizando dentro de las instituciones gubernamentales como parte del sistema de seguimiento del proceso REDD+.

[1] CMNUCC. 2011. Conferencia de las Partes. Informe de la Conferencia de las Partes sobre su 16º período de sesiones, celebrado en Cancún del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2010. 1/CP.16. Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Pp. 33.

[2] Se conoce como MRV, de acuerdo con el párrafo 1 de la decisión 14/CP.19 de la CMNUCC.

[3] Uso de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura.

[4] CMNUCC. 2013. Report of the Conference of the Parties on its nineteenth session, held in Warsaw from 11 to 23 November 2013. Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Pp. 43.

[5] ONU-REDD. 2014. El Marco de Varsovia para REDD+. Programa ONU-REDD. Panamá. 20pp.

[6] FCPF. 2013. Guía para el Marco de Evaluación de la Preparación del FCPF. Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF). Washington, DC. Pp 26.

  1. 2013. Marco Metodológico del Fondo del Carbono del FCPF. Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF). Washington, DC. Pp 43.
[7] ONU-REDD, MINAE, y FONAFIFO. 2013. Las Salvaguardas de REDD+. REDD Costa Rica. 2 pp.

[8] El GCI está integrado por el Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), que son las cuatro instituciones de gobierno que el país ha designado como rectoras en el tema a nivel nacional.

[9] Término definido por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) para referirse a los beneficios sociales, ambientales o de gobernanza forestal que puede traer la implementación de REDD+, los cuales son adicionales a la fijación de carbono.

[10] R-PP. 2013. Propuesta de preparación Guatemala. Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF). Programa ONU-REDD. Pp 204.

[11] Vínculo a más información de la Estrategia Nacional REDD+: http://www.marn.gob.gt/s/redd_

[12] La medición de emisiones que se haga en el contexto de REDD+ a nivel nacional debe de coincidir con el inventario de GEI para el sector uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura (UTCUTS) que se hace como parte de las Comunicaciones Nacionales que Guatemala presenta a la CMNUCC, las cuales incluyen los inventarios no solo para este sector, sino también para el sector Energía, Agricultura, Desechos y Procesos Industriales.

[13] Rodríguez, C.; Sosa, A.; Samayoa, O.; C. Bonilla. 2016. Enfoque Nacional de Salvaguardas Guatemala (ENS-GUA).

 

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