Reportajes y Entrevistas Número 2 Volumen 5

Análisis de los principales resultados de la COP 26 en Glasgow (noviembre de 2021)

Acceso libre

Edwin Castellanos1

Director del Observatorio Económico Sostenible de la Universidad del Valle de Guatemala. 18 Av. 11-95 zona 15, Vista Hermosa III. Guatemala, Guatemala. 01015. PBX: 2507-1500 / 2364-0336.

Cita: Castellanos, E. (2021). Análisis de los principales resultados de la COP 26 en Glasgow. Revista Mesoamericana de Biodiversidad y Cambio Climático–Yu’am, 5(2): xx-xx.
Recibido: 13/12/2021
Aceptado: 19/12/2021
Publicado: 30/12/2021

    La Conferencia de las Partes (COP) número 26 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) se realizó en la primera quincena del mes de noviembre de 2021 en la ciudad de Glasgow, en Escocia, con mucha expectativa de la población mundial de lograr avances significativos en las acciones para implementar el Acuerdo de Paris. Dicho acuerdo, firmado en 2015, demanda acciones para lograr lo antes posible resultados en tres frentes: (1) la reducción de emisiones sustanciales para mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2 grados centígrados, idealmente alrededor de 1.5 grados; (2) fortalecer la adaptación y la resiliencia con un desarrollo bajo en emisiones sin que se afecte la producción de alimentos; y (3) aumentar el financiamiento para un desarrollo resiliente con respecto a los cambios de clima.

     La expectativa de mayores logros en los acuerdos mundiales para tomar acciones concretas contra el cambio climático surgió en parte por la publicación en el mes de agosto de 2021 del Informe del Grupo I (ciencia del clima) del Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático IPCC (https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-i/). Este informe presenta los resultados más recientes de la literatura científica con respecto a los cambios observados en las últimas décadas en los patrones de clima alrededor del mundo y los cambios esperados en las décadas venideras que dependerán de los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero que se tengan a nivel mundial. El informe concluye que es indiscutible que las actividades humanas están causando el cambio climático y que los cambios recientes en el clima no tienen precedente en miles de años de historia reciente del planeta. Por tanto, los científicos del IPCC indican que a menos que haya reducciones en emisiones de gases de invernadero inmediatas, rápidas y de gran escala, limitar el calentamiento del planeta a 1.5 grados estará fuera de alcance. De hecho, se espera con las tendencias actuales de aumento de temperatura que ese nivel de calentamiento se alcance a finales de esta década.

     En este marco de recomendaciones científicas que enfatizan la necesidad de reducir drásticamente las emisiones de gases de invernadero, se reunieron los líderes mundiales en Glasgow para buscar los acuerdos necesarios para reducir o eliminar el uso de combustibles fósiles y la deforestación, las dos actividades humanas que más contribuyen a la emisión de los gases que calientan el planeta. Los analistas de los resultados de la COP26 concluyeron que el acuerdo logrado en dicha cumbre fue un éxito a medias. Por ejemplo, en el preámbulo del texto final se incluye el concepto de “justicia climática” demandado por muchos de los grupos de protesta afuera de los sitios de negociación, aunque el texto agrega que el concepto es algo importante solo “para algunos”. También se reafirma el objetivo de mantener el calentamiento muy por debajo de los 2 grados, pero reconoce con “seria preocupación” que las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) enviadas a la fecha no lograrán ese objetivo.

     El acuerdo escrito hace referencia a las plantas de carbón y a los subsidios a los combustibles fósiles, pero en el último día de negociaciones se cambió el término usado de “phase out” (eliminar) a “phase down” (reducir) en referencia al carbón mineral como combustible. También se agregó el calificativo de “ineficientes” cuando se mencionan los subsidios a los combustibles fósiles que deben eliminarse. Los países tendrán entonces la potestad de decidir qué subsidios consideran ineficientes para eliminarlos, manteniendo los que no caigan bajo esa categoría.

     Algunos logros significativos de las negociaciones se resaltaron en los titulares a nivel mundial. Uno de los que más relevantes a la problemática de Guatemala es la promesa de 120 países de eliminar la deforestación para el 2020, intención que se acompaña de un financiamiento de USD 19 millardos. Los escépticos indican que este tipo de declaraciones de buena intención ya se han hecho en el pasado sin muchos logros, pero se espera que el nuevo financiamiento ofrecido logre mejores resultados esta vez. Adicionalmente, 100 gobiernos y compañías fabricantes de automóviles acordaron eliminar los vehículos de combustión interna para el 2040, pero dicha lista de países no incluyó a los principales países fabricantes de vehículos, Estados Unidos, Alemania y Japón.

     El tema del financiamiento para apoyar a los países en desarrollo, una de las promesas del Acuerdo de Paris, también fue ampliamente discutido. En Paris se acordó que los países desarrollados aportarían USD 100 millardos para el año 2020, pero la pandemia de COVID hizo que dicha promesa no se cumpliera. En Glasgow se acordó que el financiamiento ahora deber ser logrado para el año 2025. También se estableció el Diálogo de Glasgow para discutir el financiamiento para minimizar las pérdidas y daños, un tema políticamente candente ya que los países más vulnerables que están sufriendo los mayores impactos del clima extremo piden que los países desarrollados que son los mayores culpables del cambio climático asuman el financiamiento para cubrir esas pérdidas y daños sufridos.

     En conclusión, la cumbre mundial de cambio climático en Glasgow dio algunas luces de esperanza de que caminamos por la ruta adecuada para reducir y eventualmente eliminar la amenaza del cambio climático. Una de dichas luces surgió del acuerdo conjunto entre Estados Unidos y China, los dos mayores contaminantes del mundo en gases de invernadero, para aumentar su cooperación en temas de cambio climático. Pero, aunque estemos caminando por la ruta adecuada, para muchos el ritmo de esa caminata es mucho más lento de lo que se necesita y lo que se esperaba. De esa cuenta, la meta que los científicos del IPCC pusieron de lograr una neutralidad global en las emisiones de carbono para el 2050 si se quiere mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados, se ve todavía lejos y cuesta arriba. Esto a menos que todos los líderes mundiales, políticos y económicos, se comprometan lo antes posible a tomar acciones concretas en la dirección de eliminar el uso de los combustibles fósiles, la deforestación y aumentar las actividades que capturan y remueven de la atmósfera los gases que están calentando el planeta.