Notas de Divulgación Científica Número 6 Volumen 3

La otra cara de los murciélagos

Acceso Libre | Nota Revisada por Pares

Edgar Yafhed Martínez Hernández1 y Zyanya Izcaltik Velázquez López2

1  Laboratorio de Sistemas de Información Geográfica, Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México. yafhed.unam@gmail. com.
2  Laboratorio de Psicobiología de la Conducta, Instituto de Investigaciones Biomédicas, Universidad Nacional Autónoma de México. izcaltik@ ciencias.unam.mx

Cita: Bautista Miranda, R. (2019). Restauración productiva de bosques en comunidades ubicadas en zonas de recuperación, uso especial y de amortiguamiento en tres áreas protegidas de Guatemala. Revista Yu’am 3(6): 46-49.
Recibido: 01/7/2018
Aceptado: 12/12/2018
Publicado: 01/09/2019

 

     A lo largo de la historia de la humanidad, de una u otra forma, los murciélagos han sido animales que han causado asombro y misterio. En la cultura Maya, por ejemplo, en el Popol Vuh, reconocen como animales sagrados; en China y en otras culturas del sudeste asiático, se consideran hasta la actualidad como símbolos de buena suerte, fertilidad y felicidad (Tirira y Burneo, 2012); mientras que, en otras regiones del planeta, como los Balcanes, existen desde tiempos inmemorables historias de espíritus que en forma de murciélagos beben sangre humana (Sánchez, 1998).

Figura 1: Murciélago hematófago de la especie Desmodus rotundus o mejor conocido como “vampiro común”.
Foto: Ángel Rodríguez Moreno.

     Estos animales pertenecientes al orden Chiroptera, representan aproximadamente el 20% de todas las especies de mamíferos en el mundo, siendo el segundo orden más numeroso sólo superado por los roedores (Colin, 2000 en Sierra-Cisternas y RodríguezSerrano, 2015). Dentro de esta gran diversidad, existen especies que se alimentan de sangre, néctar de las flores, frutos (Figura 2), semillas, insectos (Figura 3) e incluso de otras especies de murciélagos o animales (Ceballos, et al. 2014).  Esto quiere decir que cumplen con una función ecológica muy importante a través de la dispersión de semillas, control de plagas e incluso la polinización de varias especies vegetales como los agaves, cuya conservación es primordial para la obtención de tequila (Agave tequilana), entre otros beneficios (Martínez-Hernández, 2019).

Figura 2: Murciélago frugívoro del género Carollia.
Foto: Edgar Yafhed Martínez Hernández.

Figura 3: Murciélago insectívoro de la especie Balantiopteryx io.
Foto: Edgar Yafhed Martínez Hernández.

     A pesar de que contribuyen con múltiples beneficios para el humano y los ecosistemas, los murciélagos son percibidos negativamente ya a que son reservorios de patógenos que han causado enfermedades como el Ébola y SARS (virus que ocasionan enfermedades en el humano), así como el riesgo de contraer rabia transmitida por éstos (Omatsu et al, 2007). Otro “aspecto” que no ayuda en su reputación es que se tiene la creencia de que todos los murciélagos son hematófagos (que se alimentan de sangre) cuando en realidad solamente tres especies lo son y su distribución está restringida a regiones de Latinoamérica (Tuttle, 2013). Relacionado a esto, recientemente se publicó en la revista Toxins un artículo escrito por investigadores de Australia y México llamado Veneno de vampiro: Mecanismos vasodilatadores en la alimentación con sangre del murciélago vampiro (Desmodus rotundus; Kakumanu et al., 2019).  En él, los autores se refieren al término “veneno” como la sustancia que el vampiro puede producir para alimentarse de sangre.

     Según la opinión del investigador Fernando Cervantes, responsable de la Colección Nacional de Mamíferos del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “un veneno es un derivado de proteínas del tipo enzimático. Es decir, son moléculas funcionales que a diferencia de otras proteínas cumplen el papel de degradar tejidos o causar parálisis en los órganos. De acuerdo con el artículo, a lo que se le llama “veneno” presenta un mal uso de los términos ya que un veneno interfiere en las funciones vitales de la vida a nivel fisiológico, tornándose mortal para el organismo afectado” (Martínez-Hernández, 2019).

     Por otro lado, Ligabue-Braun et al. (2012) argumentan que existen mamíferos con cierto grado de toxicidad pero que carecen de glándulas especializadas para la producción de veneno. Por ejemplo, algunas especies de musarañas y el murciélago vampiro pertenecen a este grupo donde producen un subtipo de veneno en su saliva que les permiten alimentarse de manera efectiva, es decir, una clase de “saliva tóxica”. En el caso específico del murciélago vampiro, dicho subtipo de veneno se compone por anticoagulantes como la draculina y los activadores plasminógenos. Es interesante observar que no existe una sola definición de los términos “veneno” o “animal venenoso” por lo que es importante no ignorar que los mamíferos pueden ser animales venenosos y que los componentes que producen son semejantes en cierta forma al veneno de los reptiles, y, más importante aún, comparten la función de facilitar la alimentación de otro organismo al desencadenar una serie de reacciones metabólicas a distintos grados en la presa (Ligabue-Braun et al., 2012).

     Mientras que el vampiro común (Desmodus rotundus; Figura 1) es capaz de transmitir enfermedades, alimentarse de sangre y considerarse como venenoso, también puede ayudar a tratar enfermedades, pues uno de los componentes de su saliva es candidato potencial para tratar la trombosis (Ligabue-Braun et al., 2012). Además, los anticoagulantes encontrados en la saliva de esta especie podrían ser utilizados de distintas maneras con fines médicos, por ejemplo, como anestésicos locales durante una cirugía (Kakumaru et al., 2019).

     Aunque el peso del término “veneno” puede llegar a ser fuerte y negativo para la sociedad, la comunicación de la ciencia debe ser un apoyo al esclarecimiento de los conceptos científicos, cuya información tiene que ser mostrada de forma comprensible para permitir la vinculación entre los científicos y la sociedad. Es así, que los murciélagos presentan múltiples beneficios no sólo a escala ecológica, sino también en distintos campos como la medicina, economía, entre otros (Villa, 1966).

     El descubrimiento de las sustancias activas presentes en el metabolismo de los murciélagos son una oportunidad valiosa para evaluar los problemas y limitantes que existen en nuestro entendimiento sobre las especies y cambiar la percepción negativa que la sociedad tiene sobre estos animales. Es importante que la información científica se utilice para explicar los fenómenos y procesos naturales y para encontrar resolución de problemas. En conclusión, es necesario e importante que la información científica se divulgue y esté abierta a cuestionamiento y escrutinio para dar lugar a una nueva forma de pensar, consciente y apoyada de evidencia científica.

Literatura citada

Ceballos, G., Cabrales, J. A. y Vázquez, D. (2014). Orden Chiroptera. En: G. Ceballos. Mammals of Mexico (pp. 667-838). U.S.: John Hopkins University Press.

Kakumaru, R., Hodgson, W. C., Ravi, R., Alagon, A., Harris, R. J., Brust, A.,…Fry, B. G. (2019). Vampire Venom: Vasodilatory Mechanisms of Vampire Bat (Desmodus rotundus) Blood Feeding. Toxins, 11(26),1-10.

Ligagua-Braun, R., Verli, H., y Carlini, C. R. 2012. Venomous mammals: A review. Toxicon, 59: 680-695.

Martínez-Hernandez, E. Y. (2019). Murciélagos, animales incomprendidos. Consultado el 13 de marzo de 2019. Recuperado de: https:// aunamnoticias.blogspot.com/2019/02/murcielagos-animales-incomprendidos.l?fbclid=IwAR3wWCdCvTs9FLscipad1UzLmX8VZ KYBTtE6ezu9bMzUt4yZkXs1doixC74

Omatsu, T., Watanabe, S., Akashi, H. y Toshikawa, Y. (2007). Biological characters of bats in relation to natural reservoir or emerging viruses. Comparative Inmunology, Microbiology & Infectious diseases, 30: 357-374.

Sánchez, O. (1998). Los murciélagos de México. CONABIO. Biodiversitas, 20: 2-11.

Sierra-Cisternas, C., y Rodríguez-Serrano, E. (2015). Los quirópteros de Chile: avances en el conocimiento, aportes para la conservación y proyecciones futuras. Gayana, 79(1): 57-67.

Tirira, D. G., Burneo, S. F. (2012). Investigación y conservación sobre murciélagos en el Ecuador. Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Fundación Mamíferos y Conservación y Asociación Ecuatoriana de Mastozoología (pp. 18-19). Quito, Ecuador, Publicación especial sobre mamíferos del Ecuador 9.

Tuttle M. D. (2013). Threats to Bats and Educational Challenges. En: R. Adams y S. Pedersen. (Eds), Bat Evolution, Ecology, and Conservation (pp. 363-391). Nueva York, E.U.A.: Springer Science.

Villa, B. (1966). Los murciélagos de México: Su importancia en la economía y salubridad – su clasificación sistemática. México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Biología.

defensores de la naturaleza

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